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La escapada gastronómica que está a pocos minutos de Madrid

Ale Capetillo es una de las últimas creadoras de contenido en compartir su visita a La Hípica, un restaurante a pocos minutos del centro por el que también han pasado otros rostros conocidos.

Hay veces en las que para desconectar de Madrid no hace falta marcharse demasiado lejos. Ale Capetillo es una de las últimas creadoras de contenido en demostrarlo tras compartir su visita a La Hípica, un restaurante situado a las afueras de la capital que combina gastronomía y naturaleza a pocos minutos del centro.

La mexicana mostró en sus redes sociales algunos momentos de su paso por el restaurante, desde el entorno hasta varios de los platos que llegaron a la mesa. Una visita que vuelve a poner el foco sobre un espacio por el que también han pasado otros perfiles conocidos como Carla Hinojosa, Lidia Torrent, Lulú Figueroa o Carla Goyanes.

Un restaurante para escapar del centro de Madrid

La Hípica se encuentra en la carretera de Fuencarral-El Pardo, en un entorno que permite dejar atrás durante unas horas el ritmo habitual de la capital sin necesidad de organizar una escapada fuera de Madrid.

La naturaleza que rodea al restaurante forma parte de la experiencia. Frente a los locales urbanos del centro, aquí la propuesta invita a disfrutar de una comida más pausada y a convertir la sobremesa en parte del propio plan.

Una fórmula especialmente atractiva para los fines de semana: desplazarse apenas unos minutos, cambiar completamente de escenario y sentarse a la mesa en un espacio alejado del ruido de las zonas más concurridas de Madrid.

Así fue la visita de Ale Capetillo

Durante su visita, Ale Capetillo compartió diferentes imágenes de la experiencia con sus seguidores. En la mesa aparecieron varios platos, aunque uno de los grandes protagonistas fue el arroz.

La propia creadora de contenido destacó especialmente este plato durante su paso por La Hípica, dentro de una comida que refleja el tipo de cocina que propone el restaurante: sabores reconocibles, producto y elaboraciones pensadas para compartir alrededor de la mesa.

Su visita sirve además como ejemplo de un fenómeno cada vez más habitual en Madrid: buscar restaurantes fuera de los barrios gastronómicos tradicionales para encontrar espacios donde el entorno tenga prácticamente tanta importancia como aquello que llega al plato.

Arroces, carnes y pescados a la parrilla

La propuesta de La Hípica se mueve alrededor de una cocina de producto en la que destacan especialmente los arroces, las carnes y los pescados preparados a la parrilla.

El fuego ocupa así un lugar importante dentro de una carta que apuesta por elaboraciones reconocibles y por una gastronomía especialmente vinculada a las comidas largas y compartidas.

Los arroces encajan precisamente dentro de esa filosofía y se han convertido en uno de los reclamos del restaurante. A ellos se suma la parrilla como otro de los grandes ejes de una propuesta que encuentra en el producto y en las brasas buena parte de su identidad.

De Carla Hinojosa a Lidia Torrent

Ale Capetillo no es la primera en descubrir este rincón a las afueras de Madrid. Carla Hinojosa, Lidia Torrent, Lulú Figueroa y Carla Goyanes son algunos de los rostros conocidos que también han pasado por La Hípica.

Una lista que ayuda a entender por qué el restaurante comienza a hacerse un hueco también en redes sociales y entre quienes buscan lugares diferentes para comer alrededor de la capital.

Más allá de quién se siente a sus mesas, el denominador común parece estar en la experiencia: un entorno tranquilo, naturaleza, cocina de producto y suficiente cercanía con Madrid como para convertirlo en un plan de unas horas.

El atractivo de comer más allá del centro

Durante años, buena parte de las aperturas y restaurantes más comentados de Madrid se han concentrado en barrios como Salamanca, Chamberí, Justicia o zonas próximas al centro. Sin embargo, salir de ese circuito permite encontrar otro tipo de propuestas donde el espacio y el entorno cobran mucho más protagonismo.

La Hípica juega precisamente con esa ventaja. Su ubicación permite plantear la comida casi como una pequeña escapada, pero manteniendo la comodidad de seguir estando a pocos minutos de la ciudad.

Y quizá ahí esté la clave de que lugares como este encuentren cada vez mayor espacio en las agendas y redes sociales de los influencers: no se trata únicamente de reservar una mesa, sino de encontrar una excusa para bajar el ritmo durante unas horas.