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La taberna del siglo XVIII que mantiene vivo el Madrid más castizo en San Cayetano

Fundada en el siglo XVIII, la Taberna Antonio Sánchez conserva la esencia del Madrid castizo y se convierte cada agosto en uno de los escenarios más auténticos para disfrutar de las fiestas de San Cayetano.

Un rincón donde el Madrid más castizo sigue vivo

Cada mes de agosto, Lavapiés se transforma para celebrar las fiestas de San Cayetano. Las calles se llenan de farolillos, mantones, música y vecinos vestidos de chulapos, dando inicio a una de las tradiciones más queridas del verano madrileño.

En ese ambiente festivo, pocos lugares representan mejor la esencia de la ciudad que la Taberna Antonio Sánchez, considerada una de las tabernas históricas más antiguas de Madrid y abierta desde el siglo XVIII.

Una taberna con más de dos siglos de historia

Ubicada en la calle Mesón de Paredes, a escasos metros del corazón de las celebraciones, la taberna ha sido testigo de la evolución de Lavapiés desde el Madrid de las corralas hasta el barrio multicultural que es hoy.

Su interior conserva buena parte de la atmósfera de las antiguas tabernas madrileñas, donde el vermú servido de grifo, el vino y la conversación siguen siendo protagonistas.

El sabor del Madrid de siempre

La cocina mantiene una firme apuesta por las recetas tradicionales. Entre sus especialidades destacan el cocido madrileño, los callos, el rabo de toro estofado, los caracoles en salsa picante, los torreznos y una de las elaboraciones más características de la casa: la tortilla de patatas con callos.

Durante el verano, la carta incorpora también opciones más ligeras como el ajo blanco, pensado para acompañar un vermú o una cerveza bien fría antes de sumergirse de nuevo en el ambiente de las fiestas.

San Cayetano, el comienzo del verano más castizo

Las fiestas de San Cayetano, que este año se celebrarán del 5 al 8 de agosto, marcan el inicio del tradicional calendario festivo de agosto en Madrid, al que después se suman San Lorenzo y La Paloma.

Nacidas gracias a la iniciativa de los vecinos de la calle del Oso, que comenzaron a decorar sus balcones para rendir homenaje al santo, estas celebraciones continúan siendo uno de los mejores ejemplos del carácter popular de la capital.

En ese contexto, la Taberna Antonio Sánchez sigue siendo uno de esos establecimientos donde resulta fácil imaginar el Madrid de hace más de un siglo mientras, al otro lado de la puerta, la verbena continúa llenando de vida las calles de Lavapiés.