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«El lujo de vivir en un pueblo no tiene precio»: el chef que rechazó marcharse para cocinar junto a la huerta

El chef del restaurante Ochando, distinguido recientemente por la Diputación de Sevilla, defiende una gastronomía ligada al territorio, al producto de temporada y al ritmo de la vega del Guadalquivir. Sus declaraciones fueron realizadas en una entrevista concedida a lavozdelsur.es.

Mientras muchos cocineros aspiran a desarrollar su carrera en grandes ciudades o al frente de ambiciosos proyectos gastronómicos, Juan Carlos Ochando ha elegido el camino contrario. El chef del restaurante Ochando, ubicado en la localidad sevillana de Los Rosales, ha convertido la cocina de territorio en la esencia de un proyecto que crece sin renunciar a sus raíces.

Recientemente distinguido por la Diputación de Sevilla, el cocinero ha explicado en una entrevista concedida a lavozdelsur.es por qué nunca ha contemplado abandonar el pueblo donde nació su restaurante. «El lujo de vivir en un pueblo al ritmo de un pueblo y con las comidas de un pueblo no tiene precio», afirmó.

Una cocina que nace del territorio

Antes de emprender su propio proyecto, Juan Carlos Ochando trabajó en algunas de las cocinas más prestigiosas de España. Sin embargo, aquella experiencia terminó reforzando una idea que hoy sigue guiando su propuesta gastronómica: la mejor cocina es la que mantiene una relación honesta con el lugar del que nace.

En Ochando, buena parte de los ingredientes proceden de la vega del Guadalquivir y de productores locales con los que el restaurante mantiene una relación directa. Alcachofas, cítricos y verduras de temporada forman parte de una carta que evoluciona al ritmo del calendario agrícola.

Más una casa de comidas que un restaurante gastronómico

Lejos de obsesionarse con las etiquetas o los reconocimientos, el chef asegura sentirse más identificado con el concepto de casa de comidas que con el de restaurante gastronómico. Para él, el verdadero objetivo consiste en que el cliente disfrute de la experiencia alrededor de la mesa, por encima de modas o tendencias culinarias.

Según explicó en la entrevista, esa filosofía nace de una idea muy sencilla: disfrutar de la gastronomía y de todo lo que sucede alrededor de una comida compartida.

El pueblo como parte de la cocina

A lo largo de los últimos años, Ochando ha recibido distintas propuestas profesionales para incorporarse a proyectos de mayor dimensión. Sin embargo, siempre ha optado por permanecer en Los Rosales.

El chef considera que trasladar su cocina a otro lugar supondría perder parte de su identidad. La cercanía con los agricultores, el acceso diario al producto fresco y el ritmo de vida del entorno forman parte, en su opinión, de la propia experiencia gastronómica que ofrece el restaurante.

«El lujo de vivir en un pueblo al ritmo de un pueblo y con las comidas de un pueblo no tiene precio».

Cocinar para el cliente, no para los premios

Aunque agradece los reconocimientos recibidos, Juan Carlos Ochando asegura que el mayor premio continúa siendo la satisfacción de quienes se sientan cada día a su mesa. En lugar de cocinar pensando en guías gastronómicas o tendencias, afirma que su prioridad es ofrecer una experiencia que el cliente recuerde y disfrute.

Esa manera de entender la gastronomía ha convertido a Ochando en uno de los nombres propios de la cocina andaluza contemporánea, demostrando que la alta cocina también puede construirse desde un pequeño pueblo cuando el producto, el territorio y la autenticidad ocupan el centro del proyecto.Aunque agradece los reconocimientos recibidos, Juan Carlos Ochando asegura que el mayor premio continúa siendo la satisfacción de quienes se sientan cada día a su mesa. En lugar de cocinar pensando en guías gastronómicas o tendencias, afirma que su prioridad es ofrecer una experiencia que el cliente recuerde y disfrute.

Esa manera de entender la gastronomía ha convertido a Ochando en uno de los nombres propios de la cocina andaluza contemporánea, demostrando que la alta cocina también puede construirse desde un pequeño pueblo cuando el producto, el territorio y la autenticidad ocupan el centro del proyecto

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Fuente: Restaurante Ochando / lavozdelsur.es./ Ayuntamiento de Tocina

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