El Barrio de Salamanca ya no discute si es la capital española del lujo: discute quién se queda con la mejor esquina. En los últimos meses, Longines ha abierto en el número 15 de José Ortega y Gasset y Tudor ha hecho lo propio en Serrano 44, mientras que Chopard ha decidido no marcharse del barrio, sino reforzar su posición reubicándose unos metros más allá, en Serrano 68.
La siguiente jugada la prepara Richard Mille. La maison suiza, conocida por relojes que superan con facilidad los seis dígitos y por vestir muñecas de campeones de tenis y pilotos de Fórmula 1, ultima para este año la que será su tienda más grande de toda Europa, en la esquina de Ortega y Gasset con Claudio Coello. No es una boutique más: es una declaración de intenciones sobre dónde quiere estar la marca en el mapa europeo del lujo.
A pocos números, Van Cleef & Arpels no se queda atrás. La firma parisina suma a su recién inaugurada boutique de alta joyería y relojería —con jardín interior incluido— un nuevo local de 450 metros cuadrados repartidos en dos plantas en Ortega y Gasset, 8. Y el runrún de la calle ya apunta a los siguientes movimientos: Omega prepara su traslado dentro de Serrano y Audemars Piguet tiene previsto abrir en Ortega y Gasset 14, con 400 metros cuadrados, a principios de 2027.
El patrón es claro: las grandes casas relojeras están abandonando el modelo de venta en espacios multimarca para apostar por flagships propios, cada vez más grandes, en el eje que forman Serrano y Ortega y Gasset. Una tendencia que no solo habla de moda y joyería, sino de cómo estas aperturas están recalibrando el valor de los locales comerciales de toda la zona —algo que Rootway seguirá de cerca en las próximas semanas.




