En 1975 viajar era muy diferente. No existían los billetes en el móvil, trabajar desde cualquier parte del mundo parecía ciencia ficción y las escapadas de pocos días tenían poco que ver con las actuales. El equipaje también ha tenido que evolucionar durante estas cinco décadas y TUMI ha construido buena parte de su historia alrededor de esos cambios.
La firma nació hace 50 años con una idea que todavía mantiene: crear productos para los negocios, los viajes y, con el paso del tiempo, también para una vida cada vez más marcada por el movimiento. Medio siglo después, su historia permite observar cómo la maleta ha dejado de ser simplemente aquello en lo que transportamos nuestras cosas para convertirse también en una pieza de diseño y lifestyle.
1975: el comienzo de TUMI
La historia de TUMI comienza en 1975. Desde entonces, la compañía ha desarrollado productos destinados a acompañar los desplazamientos profesionales y personales, buscando combinar funcionalidad, resistencia y diseño.
La durabilidad se convirtió en uno de los elementos centrales de su identidad. La firma ha mantenido durante estas cinco décadas una especial atención a la construcción de sus productos y a su capacidad para soportar una vida marcada por aeropuertos, desplazamientos y cambios constantes de destino.
Pero el viajero para el que TUMI comenzó a diseñar hace medio siglo tampoco es exactamente el mismo que existe hoy.
Cuando viajar dejó de ser simplemente desplazarse
Durante las últimas décadas, la manera de viajar ha cambiado profundamente. Los desplazamientos profesionales se han multiplicado, las fronteras entre trabajo y ocio son cada vez menos rígidas y una misma persona puede necesitar que su equipaje funcione durante una reunión, un vuelo internacional o una escapada de fin de semana.
Es precisamente esa “vida en movimiento” la que TUMI ha convertido en uno de los conceptos centrales de su filosofía.
La marca habla hoy de productos destinados a los negocios, los viajes y el lifestyle, una evolución que refleja también cómo el propio equipaje ha abandonado un terreno puramente funcional para entrar en el universo del diseño.
La maleta también se convirtió en un objeto de diseño
Una maleta continúa teniendo una función muy sencilla: proteger aquello que viaja en su interior. Sin embargo, el diseño contemporáneo ha añadido nuevas exigencias. Peso, organización, resistencia, materiales y estética forman ahora parte de una misma ecuación.
TUMI sitúa precisamente la destreza, la durabilidad y la resistencia entre las características que han definido sus productos durante estas cinco décadas.
A ellas se suma la búsqueda de materiales y soluciones pensadas para responder a las necesidades actuales y futuras del viaje, un terreno en constante evolución donde cada pequeño detalle puede transformar la experiencia de desplazarse.
Victor Sanz y la búsqueda de la excelencia
Hoy, una de las figuras encargadas de continuar esa evolución es Victor Sanz, director creativo de TUMI.
Su visión parte de una idea que resume buena parte de la filosofía que la compañía quiere mantener después de medio siglo:
“TUMI se dedica a simplificar y embellecer todos los aspectos de la vida en movimiento. Para nosotros, la búsqueda de la excelencia nunca termina”.
La frase contiene dos conceptos que explican bien el lugar que ocupa actualmente el equipaje: simplificar y embellecer. Resolver las necesidades prácticas del viaje sin renunciar a que aquello que nos acompaña forme también parte de nuestra manera de vestir y movernos.
50 años después, seguimos viajando de otra manera
Desde 1975 han cambiado los aviones, los aeropuertos, los viajes de negocios y hasta la manera de preparar una maleta. También lo ha hecho nuestra relación con los objetos que decidimos llevar con nosotros.
Una mochila puede acompañarnos a la oficina y subir unas horas después a un avión. Una maleta debe responder a viajes de duraciones muy diferentes. Y el diseño ha pasado a ocupar un lugar que hace cinco décadas estaba reservado principalmente a la funcionalidad.
TUMI llega a sus primeros 50 años precisamente en medio de esa transformación. Y su siguiente etapa vuelve a partir de la misma pregunta que ha acompañado a la firma desde sus comienzos: ¿qué necesita una persona para moverse mejor?
Porque las formas de viajar seguirán cambiando. Y, con ellas, también lo hará todo aquello que decidimos llevar con nosotros.
Imágenes: TUMI.



