Hay colores que inevitablemente recuerdan al Mediterráneo. El blanco nacarado de las perlas, el rojo intenso del coral y el azul de las turquesas forman parte de ese imaginario y, verano tras verano, regresan al joyero para demostrar que algunas piezas pueden sobrevivir a cualquier tendencia.
Joyas Antiguas Sardinero recupera esta temporada esos tres grandes clásicos a través de una selección que añade un ingrediente difícil de encontrar en una joya recién creada: historia. Piezas únicas de otras épocas, elaboradas artesanalmente y seleccionadas por su fundadora, Pilar Lobato, que encuentran ahora una nueva vida.


Perlas: el nuevo lujo relajado
Hubo un tiempo en el que las perlas parecían reservadas a los estilismos más clásicos. Hoy sucede prácticamente lo contrario. Especialmente cuando hablamos de perlas barrocas, cuyas formas orgánicas e irregulares aportan un carácter mucho más relajado.
Una camisa sencilla, un vestido blanco o incluso un bañador al terminar la tarde pueden cambiar por completo al incorporar una pieza de este tipo. Y esa capacidad para moverse entre diferentes códigos explica buena parte de su regreso constante.
Entre las piezas seleccionadas por Joyas Antiguas Sardinero aparece un collar de perlas cultivadas australianas barrocas blancas con broche gallonado realizado en oro amarillo de 18 quilates, valorado en 7.500 euros.
También destaca una pulsera de los años 60 compuesta por tres hileras de perlas japonesas cultivadas y un broche en oro amarillo de 18 quilates protagonizado por una amatista natural en cabujón, con un precio de 890 euros.
Coral: un clásico que parece creado para el Mediterráneo
Pocas piedras evocan el verano con tanta facilidad como el coral. Su tonalidad cálida funciona especialmente bien sobre blancos, tonos arena y tejidos como el lino, aportando color sin necesidad de transformar por completo un estilismo.
En la selección de la firma aparecen piezas que permiten entender cómo este material ha formado parte históricamente de la alta joyería.
Una de ellas es una sortija de estilo Art Decó realizada en platino, con coral natural oval tallado en cabujón y acompañado de diamantes naturales en talla brillante. Su precio es de 1.800 euros.
La misma inspiración aparece en unos pendientes largos de platino con perillas de coral natural en cabujón y diamantes, valorados en 2.950 euros.
Turquesas: llevar el color del mar en una joya
La tercera protagonista resulta casi inevitable. El azul intenso de la turquesa lleva décadas asociado al verano, al mar y a esa estética mediterránea que cada temporada vuelve a aparecer en la moda.
Pero las piezas antiguas permiten llevarla a un terreno mucho más sofisticado. Joyas Antiguas Sardinero propone, por ejemplo, unos pendientes largos de estilo Art Decó realizados en platino, con perillas de turquesa natural talladas en cabujón y diamantes naturales. Su precio alcanza los 2.550 euros.
A ellos se suma una roseta en oro blanco con turquesa y brillantes, valorada en 2.750 euros.
Son piezas que utilizan una piedra profundamente vinculada al verano pero la alejan de su vertiente más informal para acercarla al lenguaje de la joyería clásica.
Joyas que ya tenían una historia antes de llegar a nosotros
Ahí está precisamente la diferencia de Joyas Antiguas Sardinero. La firma nació en Santander en 1998 de la mano de Pilar Lobato, fruto de su pasión y conocimiento por la joyería antigua.
Su selección recorre diferentes momentos de la historia de la joyería, desde finales del siglo XVIII hasta los años 80, pasando por movimientos como Art Nouveau y Art Decó o la época Chevalier.
Frente a las producciones en serie, Lobato busca piezas de época realizadas en oro o platino, con brillantes y piedras naturales, poniendo especialmente en valor el trabajo de los orfebres que las crearon.
El verdadero lujo de una pieza única
Las perlas, el coral y las turquesas pueden regresar cada verano, pero una joya antigua introduce algo imposible de replicar exactamente: el paso del tiempo.
Cada pieza ha existido antes que su nuevo propietario, responde a unas técnicas artesanales y a una determinada época y, precisamente por eso, puede continuar escribiendo nuevas historias décadas después.
Quizá ahí esté el verdadero lujo: no en estrenar algo que acaba de crearse, sino en encontrar una pieza excepcional que lleva años esperando a su siguiente historia.
Fuente e imágenes: Joyas Antiguas Sardinero.



