Una pared puede funcionar como fondo o convertirse en uno de los elementos que definen por completo una estancia. Phillip Jeffries lleva décadas explorando precisamente esa segunda posibilidad a través de revestimientos en los que materiales, texturas, patrones y técnicas artesanales adquieren todo el protagonismo.
La firma estadounidense ha construido alrededor de los wallcoverings un universo que va mucho más allá del papel pintado tradicional. Fibras naturales, rafia, lino, seda, madera, relieves, acabados metalizados y grandes murales forman parte de un catálogo pensado para transformar la percepción de los interiores.
De diez revestimientos a un universo de diseño
La historia de Phillip Jeffries comenzó en 1976 de una manera mucho más modesta. La empresa familiar nació en un garaje con apenas diez revestimientos de fibras naturales y, con el paso de las décadas, se ha convertido en uno de los nombres especializados en revestimientos murales de alta gama.
Con sede en Nueva Jersey, la compañía mantiene una filosofía centrada en hacer de las paredes una parte esencial del proyecto de interiorismo, tanto en viviendas como en hoteles, restaurantes y otros espacios.
Más allá del papel pintado
Uno de los elementos que mejor define a Phillip Jeffries es precisamente la variedad de materiales. Sus colecciones naturales trabajan con cáñamo, rafia, yute y diferentes fibras vegetales, muchas de ellas elaboradas artesanalmente.
A estas se suman revestimientos textiles realizados con lino, tweed, ante, seda o satén, además de propuestas elaboradas con chapas de madera, corcho, hojas metálicas y relieves.
El resultado permite jugar no solo con el color o el estampado, sino también con la profundidad, el tacto y la manera en la que la luz interactúa con una pared.
La textura como nueva protagonista
Precisamente ahí reside una de las grandes posibilidades de los revestimientos murales contemporáneos. Una pared no necesita incorporar un estampado llamativo para transformar un espacio: una textura sutil puede modificar por completo su profundidad y calidez.
Phillip Jeffries trabaja desde propuestas visualmente potentes hasta superficies mucho más discretas, permitiendo que el revestimiento pueda convertirse en protagonista o integrarse silenciosamente en el resto del interior.
Sus colecciones Luxe Naturals, por ejemplo, combinan y superponen materiales como fibras vegetales, papel, cáñamo, madera o jacinto de agua para crear superficies con una marcada dimensión artesanal.
Murales que convierten la pared en un lienzo
En el extremo más artístico aparecen los murales digitales. Phillip Jeffries traslada diferentes obras y composiciones a soportes que incluyen papel, fibras naturales, seda, lino, hoja metálica o vinilo.
Motivos botánicos, paisajes, abstracciones y composiciones de gran formato permiten utilizar una pared prácticamente como si fuera un lienzo, haciendo que el revestimiento determine buena parte de la personalidad de la habitación.
El lujo también está en las paredes
La propuesta de Phillip Jeffries demuestra cómo el interiorismo puede cambiar cuando dejamos de pensar en las paredes simplemente como superficies que hay que pintar.
La elección de una fibra natural, un lino, una madera o un acabado con relieve puede aportar al espacio una dimensión que difícilmente se consigue únicamente mediante el mobiliario y los objetos decorativos.
Desde los diseños más rotundos hasta las texturas casi imperceptibles, la pared deja así de ser el fondo de una estancia para convertirse en parte de su arquitectura visual.
Fuente e imágenes: Phillip Jeffries.



