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Elena Espada del Pozo: «Entrena desde el amor a tu cuerpo, no desde el odio»

De completar un triatlón olímpico a convertir la constancia en parte de su día a día, Elena comparte su forma de entender el deporte, la alimentación y unos hábitos sostenibles.

El deporte puede ser competición, superación o simplemente una forma de desconectar. Para Elena Espada del Pozo es, ante todo, paz: ese momento del día en el que deja a un lado todo lo demás, conecta consigo misma y encuentra la energía para afrontar lo que viene.

En una nueva entrega de Los favoritos de…, la sección de Rootway en la que conocemos el lado más personal de creadores y profesionales de distintos ámbitos, hablamos con Elena sobre deporte, alimentación, constancia y hábitos. Una conversación breve que pasa por su experiencia completando un triatlón olímpico y llega hasta su próximo reto: Hyrox Tenerife.

¿Qué papel tiene el deporte en tu día a día y qué es lo que más te aporta?

Para mí el deporte es paz, es ese rato del día en el que desconecto de todo y conecto conmigo misma. Y además me regala un chute de energía brutal, empiezo el día de buen humor y con las pilas cargadas para lo que venga.

¿Qué hábito ha marcado un antes y un después en tu bienestar?

Aprender a alimentarme bien. Viví una etapa muy dura con un TCA, y salir de ahí me enseñó a ver la comida de otra forma: no como algo que limitar, sino como la energía que mueve el motor. Empecé a comer lo suficiente, a incluir de todo, hidratos, grasas saludables, sin miedo. Ese cambio de mentalidad, entender que mi cuerpo necesita nutrirse para poder rendir y para poder disfrutar de lo que hago, fue el verdadero antes y después.

¿Qué consejo darías a alguien que quiere empezar a cuidarse y mejorar sus hábitos?

Ponte un objetivo, pero que sea realista, que te motive y no que te frustre. Ponte pequeños premios en el camino: un buen café al acabar, un entreno con amigos, ponerte ese conjunto de deporte que tanto te gusta… esos detalles pequeños hacen que el hábito se quede.

Cuando no tienes ganas de entrenar, ¿qué te ayuda a mantener la constancia?

Escuchar a mi cuerpo. Aprender a distinguir entre pereza y cansancio real es clave. Si es pereza, me recuerdo mis objetivos y pienso en lo bien que me voy a sentir al terminar la sesión. Ese «yo del después» siempre me convence.

¿Cuál ha sido el reto deportivo que más te ha marcado y qué aprendiste de él?

Sin duda, el triatlón olímpico que hice. Me sorprendí a mí misma, disfruté cada minuto y descubrí lo fuerte que puede llegar a ser mi cuerpo. El pensar que en mi pasado no era capaz de moverme sin sentir fatiga, y ver lo que soy capaz de hacer… todavía me parece increíble y me emociona.

¿Qué crees que solemos hacer mal cuando intentamos llevar una vida más saludable?

Empezar demasiado fuerte, con propósitos poco realistas que acaban siendo insostenibles. Si nunca entrenas, no te propongas correr 5 días a la semana desde el primer día: empieza por dos. Si no comes sano, no intentes cambiar toda tu alimentación de golpe: ve incorporando hábitos poco a poco. La constancia gana siempre a la perfección.

Si solo pudieras recomendar un cambio sencillo para sentirse mejor en el día a día, ¿cuál sería?

Entrena desde el amor a tu cuerpo, no desde el odio.

Las rápidas

  • ¿Correr, bici o nadar? Correr, aunque la bici cada vez se está ganando más hueco en mi corazón.
  • ¿Entrenar por la mañana o por la tarde? 100% por la mañana.
  • Una comida que nunca falta en tu día a día: El queso, se lo añadiría a todo.
  • Una canción para entrenar: Hotel Room Service (o cualquiera de Pitbull me motiva).
  • Un lugar en el que te encantaría competir: Media Maratón de Praga, es una de las superhalfs, y fue mi ciudad de Erasmus.
  • Tu próximo reto: Hyrox Tenerife!