En el universo de los creadores de contenido, hay perfiles que consiguen diferenciarse al encontrar un lenguaje propio. Es el caso de Mateo Olivares, que ha logrado posicionarse como uno de los perfiles más interesantes del panorama digital gracias a una combinación muy concreta: coches, lifestyle y experiencia.
Su contenido no se limita a enseñar vehículos. Mateo ha sabido construir un relato donde el motor se integra dentro de un estilo de vida aspiracional, en el que cada coche forma parte de una experiencia más amplia.

Más que coches: una forma de vivir el motor
A diferencia de otros creadores del sector, su enfoque no es técnico ni puramente automovilístico. Su propuesta va más allá: mostrar cómo se viven los coches.
Desde deportivos de alta gama hasta modelos premium de uso diario, Mateo prueba vehículos en contextos reales, integrándolos en viajes, escapadas o planes cotidianos. El resultado es un contenido que conecta tanto con amantes del motor como con un público interesado en el lifestyle.
Una nueva forma de comunicar el lujo
En sus perfiles, los coches no son solo producto, sino parte de una narrativa donde entran en juego elementos como:
- destinos
- hoteles
- gastronomía
- experiencias
Este enfoque encaja con una tendencia cada vez más clara: el paso del lujo visible al lujo experiencial, donde lo importante no es solo lo que se tiene, sino cómo se vive.

Conversación con Mateo Olivares
Para entender mejor su propuesta, hablamos con él sobre su trayectoria y su forma de entender el contenido:
¿Cómo nace tu interés por combinar motor y lifestyle?
“Siempre me han gustado los coches, pero entendía que hoy en día no basta con enseñarlos. Me interesaba integrarlos en un contexto real, que la gente pudiera imaginarse viviendo esa experiencia.”
¿Cuales son los coches que más te han impresionado?
Cada coche tiene su esencia, no depende de la potencia o deportividad. Todos son interesantes por algo.
Algunos de los últimos han sido el Maserati GranTurismo Trofeo de 550CV, una obra de arte italiana.
Porsche 911 930 Turbo, uno de los porches más icónicos de la historia, lo llamaban el “Widowmaker” fabricante de viudas. Por lo agresivo que era.
Un Tesla model X Plaid, con puertas alas de gaviota y unos escalofriantes 1020CV capaces de hacer un 0-100 en menos de 2,7segundos.
También he probado coches con los que me he sentido como en una película, es el caso del microlino. Coche inspirado en el famoso BMW Isetta de Steve Urkel. Una joya en su esencia, la puerta delantera que se abre con el salpicadero, sus faros integrados en el propio retrovisor… ¡Brutal!
Tu contenido tiene un enfoque muy visual y cuidado. ¿Qué buscas transmitir?
“Busco que cada vídeo o foto tenga una estética coherente con el coche y el entorno. Para mí es importante que todo tenga sentido: el lugar, el momento, el tipo de vehículo.”
Has probado coches muy distintos. ¿Qué valoras más cuando eliges un modelo?
“Más allá de la potencia o el diseño, me fijo mucho en cómo encaja en un estilo de vida. Hay coches pensados para viajar, otros para ciudad, otros para disfrutar conduciendo… eso es lo que intento transmitir.”
¿Cómo ves la evolución del contenido de motor?
“Creo que va hacia algo más experiencial. La gente ya no quiere solo datos técnicos, quiere ver cómo es tener ese coche, qué se siente.”

El motor como parte del lifestyle
El crecimiento de perfiles como el de Mateo refleja un cambio en la forma de consumir contenido. El motor ya no es solo una afición técnica, sino una pieza más dentro del universo lifestyle.
En este contexto, creadores como él están redefiniendo el sector, acercándolo a una audiencia más amplia y conectándolo con otros ámbitos como los viajes, la moda o la gastronomía.
Porque hoy, más que nunca, no se trata solo de conducir un coche, sino de todo lo que ocurre alrededor.





